LA PRUEBA


images (1)Por lo visto era obligatorio ir y, al ver que el resto lo hacía, yo también acudí.

En la sala los techos quedaban tan altos que me obligaron a girar mi cuello en una posición anómala e incómoda. Las paredes desnudas estaban recubiertas de un monótono gris. Atrás quedaron horas de espera en una multitudinaria cola que bullía al ritmo de la conspiración, que jadeaba comentarios y que respiraba podredumbre y miseria. Por mi parte, compensaba aquello con olor a orín recalcitrante, una halitosis piorreica y manchas de vino en mi ropa. Pero ahora estaba en aquella sala con tres funcionarios como jurado, que se parapetaban en una mesa con un mantel de lino blanco. Bajo el escrutinio de su mirada, di unos cuantos pasos más hasta llegar a una zona del suelo donde se podía distinguir una cruz.

—¿Nombre? —dijo uno de ellos. Continue reading “LA PRUEBA”

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