Llenando huecos


Mi recuerdo, la estancia y la luz que se filtraba en ella a través de la persiana permanecían suspendidos e inalterados. Encima de su sillón orejero el periódico amarilleaba abierto por los pasatiempos. El barquito de vela al que tantas horas dedicó mi padre deimages manera meticulosa continuaba encerrado en el interior de la botella de cristal. Él se defendía de aquellas horas muertas argumentando que era simple deformación profesional. No había otro perito en su compañía de seguros capaz de valorar cada siniestro de manera tan concienzuda y perfeccionista. Pieza por pieza como si se tratara de las partes del timón, desgranaba, revisaba, evaluaba y volvía a colocar cada pieza del vehículo. Jamás regresaba a casa dejando su trabajo a medio terminar.

Cuando volví a aquel crucigrama en el que había empleado sus últimos días, dudé si rematar lo que él empezó o dejarlo intacto en su memoria. Me senté en el sillón. En la décima columna estudié la definición “Conjunto diverso y cambiante”. Tardé hasta encontrar la solución: Caleidoscopio.

Quién sabe… quizá yo hubiera podido llegar a ser tan buen perito como él o quizá, ahora que ya había terminado su crucigrama, mi padre regresaría a casa.

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4 thoughts on “Llenando huecos

  1. Es un relato que he presentado a concurso… a ver si este 2015 encuentro otras motivaciones para escribir que no sean económicas o de reconocimiento. Gracias por seguirme amigo.

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